Un hombre Argentino que se dirigía a su trabajo encontró un par de papeles que llamaron su atención en el camino. La sorpresa al examinar dichos papeles es que eran cheques que sumaban alrededor de ¡2 millones de pesos!
El buen samaritano eligió el camino del bien y entregó los cheques a su dueño, una ferretería cercana.
Los dueños de la tienda de herramientas, aliviados, decidieron agradecer el noble gesto del transeunte con un regalo ejemplar... ¡Una pala!
Bien dicen que hacer el bien siempre trae grandes recompensas... a menos que seas este pobre trabajador argentino.