Un sillón viejo abandonado en la colonia Zaragoza Norte de Torreón, es el hogar de cientos de abejas que con el tiempo comenzaron a multiplicarse en este sector. El problema se ubica sobre la avenida Islas Canarias en un terreno baldío.
Efrén Tapia vive a un costado de este punto. Dijo que estos insectos no representan una amenaza para quienes viven a los alrededores, sin embargo los niños que salen a jugar por las tardes en ocasiones apedrean el panal, arriesgándose a recibir una picadura.
Ante la problemática que existe por la muerte masiva de abejas en la región lagunera, los vecinos optaron por no hacerles daño y al contrario, resguardarlas de cualquier agresión.
Los reportes han sido emitidos hacia el cuerpo de bomberos pero temen que estos pudieran matarlas, por lo que piden la atención de apicultores para su resguardo.
En tanto continúa este problema, los vecinos estarán expuestos a alguna picadura, ya que las abejas continuarán reproduciéndose, agravando la situación.