El hecho ocurrió alrededor de las 22:00 horas el día Domingo en la ciudad de Hermosillo, Sonora, cuando un grupo armado arribó a un local de sushi para matar al presunto dueño. Durante las detonaciones, un bebé de apenas tres semanas de nacido recibió un disparo en la cabeza, pues se encontraba con sus padres en otro vehículo en el lugar.
El pequeño fue alcanzado por una bala que le ocasionó traumatismo craneoencefálico. Aún con vida, fue trasladado al Hospital Infantil del Estado de Sonora, donde minutos después falleció. Su abuela, identificada como Tere Escalante, se pronunció en redes sociales con profundo dolor.
Miles de personas compartieron la publicación de la mujer, además de enviarle gran cantidad de mensajes de apoyo tras la evidente molestia general por el incremento desmedido de la violencia en México.
Con información de Vanguardia
UM