ESPECIAL. - Un pastor alemán sobrevivió a una inyección letal y escapó de la tumba en un bosque donde lo habían enterrado para ir a buscar a su familia en España, sin embargo, a pesar del suero venenoso que le habían administrado, Kiriusha no murió.
Fue allí donde fue encontrado por una automovilista amante de los animales, que vio al can tumbado exhausto al lado de la carretera y se detuvo para alimentarlo y llevarlo al centro de rescate. Los voluntarios ofrecieron a Kiriusha atención veterinaria y le encontraron una vivienda temporal.
Cuando la historia del animal apareció en las redes sociales, sus supuestos amos aseguraron que el perrito padecía una enfermedad grave durante mucho tiempo, por lo que se vieron obligados a sacrificarlo y lo enterraron en el bosque cerca del lugar donde fue encontrado. Aparentemente, la dosis no fue fatal y el perro simplemente perdió la conciencia.
Un día después, los presuntos amos cambiaron su testimonio y afirmaron que se habían equivocado y que su Kiriusha aún estaba en el sitio donde lo habían enterrado. Cuando los voluntarios del refugio solicitaron que les enviaran fotos del lugar, ellos se negaron, alegando que se les había roto la computadora portátil.
Actualmente, el perro se encuentra bien y está en busca de un nuevo hogar.