El norovirus está tomando fuerza en China, y lo primero que hay que saber es que es muy fácil el contagio que puede darse al consumir productos infectados, tocar superficies contaminadas por el virus o estar en contacto con alguien que lo padezca.
El norovirus básicamente es una gastroenteritis, es decir una inflamación del estómago y de los intestinos, que además de un fuerte dolor provoca diarrea y vómitos. Además, los portadores pueden presentar náuseas, fiebre, dolor de cabeza y malestar físico. Al no existir tratamiento o medicamento para combatirlo, se recomienda ingerir muchos líquidos para evitar la deshidratación que provoca la diarrea o los vómitos.
De acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades en Estados Unidos (CDC), la mejor forma evitar el contagio es muy similar al del coronavirus: constante lavado de manos, limpiar y desinfectar las superficies si una persona enferma ha estado en contacto con esos lugares y lavar bien los alimentos antes de ingerirlos.
En China, en la provincia de Sichuan, se reportó un brote de norovirus que afectó a 50 niños y en el resto del país se han reportado más casos.