La Amazonia podría acercarse a un punto de inflexión si la deforestación alcanza entre 22 y 28 por ciento y el calentamiento global sube entre 1.5 y 1.9 grados Celsius.
Bajo ese escenario, alrededor de dos tercios de la selva se transformarían en un ecosistema similar a la sabana. La advertencia aparece en un estudio del Instituto Potsdam para la Investigación sobre el Impacto del Cambio Climático, publicado en la revista Nature.
Estado actual de la pérdida forestal y motores de degradación
La investigación señala que en 2020 la pérdida acumulada de bosque rondaba entre 17 y 18 por ciento. Solo la deforestación vinculada con tala, cambios de uso de suelo e infraestructura eliminó unos 0.55 millones de kilómetros cuadrados, equivalentes a 15 por ciento del bioma amazónico.
Los científicos explican que la pérdida forestal y el calentamiento global alteran el reciclaje de lluvia, reducen la humedad y generan efectos en cadena sobre el ecosistema.
Nico Wunderling, científico del instituto y autor principal, indicó que la deforestación reduce la resiliencia de la Amazonía y debilita la generación de precipitaciones.
El colapso del ciclo hídrico y perspectivas para el 2050.
El estudio detalla que hasta 50 por ciento de la lluvia amazónica proviene del agua reciclada por los árboles. Cuando desaparece la selva, disminuye el transporte de humedad y aumentan sequías en regiones situadas incluso a miles de kilómetros.
Uno de los escenarios evaluados contempla una deforestación de 18000 kilómetros cuadrados por año entre 2020 y 2050, lo que eliminaría cerca de 35 por ciento de la cuenca amazónica.
Sin embargo, los investigadores señalan que mantener la deforestación en niveles actuales y reducir emisiones podría evitar el colapso.
LV