En España, el cáncer de próstata es el tumor más frecuente en la población masculina; se estima que uno de cada cinco hombres lo padecerá a lo largo de su vida.
Aunque el diagnóstico temprano permite que el 91% de los pacientes sobreviva, los métodos tradicionales solían derivar en biopsias invasivas ante cualquier elevación del antígeno prostático específico (PSA).
Sin embargo, un nuevo enfoque denominado PROscreen MRI, desarrollado por expertos italianos del Instituto Candiolo (IRCCS) y otras instituciones de la región del Piamonte, promete cambiar este paradigma al integrar la tecnología de imagen avanzada antes de decidir una intervención.
¿Cómo funciona el protocolo que evita el quirófano?
La gran revolución de este método radica en su protocolo por fases, diseñado para hombres de entre 55 y 65 años sin síntomas previos.
En lugar de realizar una biopsia directamente tras un análisis de sangre con valores de PSA iguales o superiores a 3 ng/ml, el paciente sigue un circuito más preciso:
- Revisión urológica inicial: Evaluación clínica del paciente.
- Calculador de riesgo: Se utiliza un software para ponderar las probabilidades reales de enfermedad.
- Resonancia Magnética Multiparamétrica (mpMRI): Esta es la pieza clave. Es una prueba no invasiva que usa ondas magnéticas para identificar tumores que son "verdaderamente significativos".
Solo si la resonancia muestra áreas sospechosas se procede a la biopsia. Si no hay riesgo claro, el paciente simplemente queda bajo control rutinario.
Resultados: Menos riesgos y mayor bienestar
Los resultados preliminares del proyecto piloto, recogidos entre febrero de 2025 y marzo de 2026, son contundentes: tras evaluar a los participantes, el 63% de ellos fue derivado a un seguimiento rutinario, librándose de una biopsia que hubiera sido inevitable bajo el protocolo anterior.
Evitar biopsias innecesarias no es solo una cuestión de comodidad. Aunque es la prueba definitiva para confirmar el cáncer, la biopsia es un procedimiento invasivo que consiste en extraer fragmentos de tejido mediante una aguja.
Este proceso conlleva molestias y un ligero riesgo de complicaciones infecciosas, lo que obliga a menudo a recetar antibióticos previos a la prueba.
Hacia un diagnóstico inteligente
Este avance forma parte del consorcio europeo PRAISE-U+, financiado por la Comisión Europea, cuyo objetivo es reducir la mortalidad y las secuelas del cáncer de próstata mediante diagnósticos "inteligentes e individualizados".
Expertos de la Fundación Oncológica Alivia subrayan que un único resultado alterado de PSA no debe justificar una biopsia inmediata, y recomiendan encarecidamente realizar una resonancia multiparamétrica previa para localizar mejor las lesiones y proteger la salud del paciente.
LV