Científicos de la Universidad de Míchigan informaron que el cometa procedente de otra estrella tiene su origen en un sector frío y aislado de la galaxia. El objeto 3I/ATLAS representa el tercer visitante interestelar confirmado.
Los astrónomos estiman que el cuerpo posee 11.000 millones de años. Esta cifra supera el doble de la edad del Sol.
La investigación se publicó en la revista Astronomía de la Naturaleza. El equipo utilizó el observatorio ALMA en el desierto de Atacama para examinar la composición química.
Teresa Paneque-Carreño, investigadora de la Universidad de Míchigan, explicó que el agua del cometa tiene cantidades elevadas de deuterio.
Esta presencia de hidrógeno pesado indica que la formación ocurrió en un entorno previo a la existencia de una estrella propia.
La estrella natal tuvo condiciones solitarias con menor calentamiento respecto al entorno del Sol. El telescopio espacial Hubble sitúa el tamaño del núcleo entre 440 metros y 5.6 kilómetros.
El cometa se aleja a 220.000 kilómetros por hora. Actualmente el objeto viaja más allá de Júpiter para abandonar el sistema solar.
El tercer viajero confirmado: tecnología de vanguardia para rastrear su salida del sistema solar
La NASA y la Agencia Espacial Europea coordinaron telescopios durante el sobrevuelo por Marte en octubre. El máximo acercamiento a la Tierra sucedió en diciembre.
Este hallazgo aporta datos sobre las condiciones de formación planetaria en tiempos tempranos.
El registro de objetos interestelares incluye a Oumuamua detectado en 2017 y al cometa 2I/Borisov identificado en 2019.
El proceso de análisis requirió tecnología de radioastronomía para medir las moléculas presentes en la coma del visitante.
LV