ESPECIAL.- Freddy Krueger, el icónico personaje de los filmes de terror Pesadilla en la Calle del Infierno, estuvo a punto de no llegar a la pantalla grande debido a múltiples factores y problemas económicos de la compañía cinematográfica.
De acuerdo con su creador, Wes Craven, el guión de esta cinta fue rechazado por otras casas productoras por su alto contenido de violencia. Disney fue una de ellas, puesto que para poderla aceptar puso como condición al director que adaptara el filme al público infantil.
Otra empresa que le dijo no a Freddy Krueger fue Paramount Pictures, pues argumentó que la historia era muy semejante a la película Dreamscape. Finalmente, la corporación independiente New Line Cinema, que se encontraba en esos momentos en serios problemas financieros, dio el visto bueno al guión y accedió a iniciar el rodaje de la cinta.
La compañía se encontraba en tal situación financiera que incluso no pudo pagarle su salario al reparto y al equipo técnico durante un par de semanas, y hasta se pensó en cancelar la filmación en distintas ocasiones por falta de recursos.
Pesadilla en la Calle del Infierno contó con un presupuesto de tan solo 1.8 millones de dólares y logró una ganancia de más de 25.5 millones de dólares, tan sólo en taquillas de los Estados Unidos, lo que representó la salvación financiera de New Line Cinema.
Además que la aceptación de Freddy Krueger por parte del público fue tal, que comenzó la demanda y comercialización de distintos productos basados en el personaje, como máscaras y muñecos, cuyas ganancias también fueron para la compañía productora.
atg