Una investigación publicada en Science Advances confirmó que los mosquitos no se desplazan en grupo, sino que cada insecto responde de forma independiente a señales del entorno que los conducen a un mismo punto.
Para llegar a esta conclusión, el equipo utilizó a Chris Zuo, estudiante del Instituto Tecnológico de Georgia, quien permaneció durante cuatro minutos en una habitación con cerca de 100 mosquitos.
El joven utilizó un traje de malla, pero al salir presentó múltiples picaduras. El ejercicio formó parte de un estudio que se extendió durante tres años.
Un modelo 3D para entender una amenaza global
Los mosquitos representan un problema para la salud pública. La ciencia los considera uno de los animales con mayor impacto en la población humana.
Estos diminutos insectos transmiten enfermedades como dengue o malaria y provocan más de 770 mil muertes al año. Entre las especies destaca Aedes aegypti, vector de fiebre amarilla.
El estudio, en el que participaron científicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts y Georgia Tech, permitió construir un modelo en 3D del vuelo de estos insectos. El equipo recopiló más de 53 millones de datos y 477 mil 220 trayectorias.
Rastreo de precisión: señales químicas y visuales
Los resultados indican que los mosquitos localizan a las personas mediante señales como la silueta y el dióxido de carbono.
David Hu, profesor de ingeniería mecánica, explicó que los insectos coinciden en un lugar porque responden a estímulos comunes.
El modelo matemático predice la dirección del vuelo de las hembras. También describe que, ante señales visuales, los insectos se aproximan y se alejan.
Mientras que ante señales químicas reducen velocidad y permanecen cerca. Cuando detectan ambas señales, rodean al objetivo antes de aterrizar.
LV