Temporada de orcas en la Península de Valdés; así es el momento exacto en que salen del agua para cazar | VIDEO

El varamiento intencional no nace con ellas; se enseña. Descubre cómo las matriarcas entrenan a sus crías en la técnica de caza más peligrosa del océano.

Las orcas viven en grupos familiares liderados por hembras | Foto especial
Argentina /

En la Península Valdés, hay días en los que el mar parece en calma… hasta que una orca rompe la superficie y se lanza hacia la orilla. 

Es la temporada en la que estos depredadores protagonizan uno de los momentos más impactantes de la naturaleza: salir completamente del agua para cazar en la playa.

Este fenómeno ocurre en ventanas muy precisas del año y del día. No es casualidad.

Es el resultado de años de aprendizaje, condiciones ambientales exactas y una técnica que solo un pequeño grupo de orcas en el mundo ha logrado dominar.

Así es el momento exacto del ataque

La escena dura apenas segundos, pero detrás hay una sincronización casi perfecta.

Primero, la orca observa. Analiza el movimiento de las olas y espera a que una cría de lobo marino o elefante marino esté distraída cerca de la orilla. Cuando todo se alinea, viene el impulso: un fuerte coletazo la lanza fuera del agua. 

En ese instante, su cuerpo queda parcialmente sobre la playa. Ahí captura a su presa. Pero el verdadero reto viene después: regresar al mar. Si falla, podría quedar varada y morir. Por eso cada movimiento es preciso.

Cuándo ocurre este fenómeno

No se puede ver en cualquier momento. La temporada depende del lugar:

  • En Punta Norte ocurre entre marzo y mayo, cuando nacen las crías de lobos marinos
  • En Caleta Valdés sucede entre septiembre y noviembre, con elefantes marinos juveniles

Pero incluso en temporada, el momento exacto es limitado. Solo ocurre durante la marea alta, en una ventana de aproximadamente cuatro horas al día: dos antes y dos después de la pleamar.

Las condiciones que lo hacen posible

El éxito de esta caza depende de varios factores:

  • La marea debe ser lo suficientemente alta para permitir el impulso
  • Los vientos del sur ayudan, porque llevan el olor de las presas hacia el mar
  • El oleaje no debe ser demasiado fuerte, para que las orcas puedan escuchar y calcular

Si alguno de estos elementos falla, simplemente no hay ataque.

Un comportamiento que se enseña, no se hereda

Lo más sorprendente es que esta técnica no es instintiva. Es cultural.

Las orcas viven en grupos familiares liderados por hembras, donde las crías pasan años observando antes de intentarlo. Aprenden cuándo salir, cómo impulsarse y, sobre todo, cómo regresar al agua.

Este conocimiento se transmite de generación en generación, lo que explica por qué solo un grupo reducido, alrededor de 30 individuos, practica este tipo de caza en la región.

Un espectáculo difícil de ver

Presenciar este momento es complicado. La temporada fuerte puede durar apenas unos días, el acceso a los miradores depende del clima y, aun con todo a favor, las orcas pueden no aparecer.

Por eso, cuando ocurre, es único: un segundo exacto en el que el mar y la tierra se cruzan, y una orca convierte la precisión en supervivencia.



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  • Diana Sánchez
  • diana.sanchez@milenio.com
  • Coordinadora de Telediario y Milenio Digital en León. Escribo sobre política, seguridad en Guanajuato, tendencias y espectáculos. Amo la poesía, bailar y las pláticas con café.
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