Una generación de tratamientos para perder peso transforma el tratamiento de la obesidad. Estos fármacos ayudan a los pacientes a perder kilos a niveles que antes se consideraban difíciles sin cirugía. Inyecciones como Ozempic, Wegovy y Mounjaro imitan una hormona conocida como GLP-1 que actúa en partes del cuerpo para suprimir el apetito.
Aunque su eficacia los convierte en un éxito comercial, los fármacos se relacionan con efectos como náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y estreñimiento.
El BRP tiene una molécula de 12 aminoácidos que un equipo de Medicina de Stanford en California descubrió. Este compuesto ayuda a lograr pérdidas de peso con menos inconvenientes pues actúa en el hipotálamo.
Giles Yeo, profesor de neuroendocrinología molecular en la Unidad de Enfermedades Metabólicas del Consejo de Investigación Médica del Reino Unido, explica que solo el hipotálamo y el rombencéfalo detectan las hormonas.
La investigación se publicó tras utilizar una herramienta de inteligencia artificial denominada Predictor de Péptidos que escaneó 20 mil genes humanos. El sistema identificó 2 mil 683 péptidos potenciales. Los investigadores analizaron 100 candidatos y el BRP destacó como el mejor. Los ratones que recibieron inyecciones diarias perdieron peso.
Katrin Svensson, autora principal del estudio de Stanford, fundó una empresa para iniciar ensayos clínicos. Seeley menciona que la obesidad es una enfermedad crónica que requiere seguridad para un uso prolongado.
ZNR