¿Alguna vez te has quedado en blanco al escuchar a un adolescente hablar? No te preocupes, no estás solo, y en TELEDIARIO te contamos todo sobre los nuevos términos que usan.
La brecha lingüística entre las nuevas generaciones y los adultos se ha vuelto cada vez más evidente, impulsada por la inmediatez de las redes sociales y los medios digitales.
¿Qué significan cringe, rizz, funa, facto y otras palabras?
Esta evolución del lenguaje no es nueva, pero hoy ocurre con una velocidad asombrosa, permitiendo a los jóvenes crear un acervo lingüístico propio que funciona como un marcador de identidad y pertenencia grupal.
Entre los términos más escuchados de la Generación Z se encuentran:
- Cringe: describe esa sensación de vergüenza ajena que surge ante situaciones incómodas o cuando los adultos intentan "encajar" usando jerga juvenil.
- Rizz: otro concepto clave es el rizz, el cual se refiere al carisma o a la habilidad de una persona para el coqueteo y la conquista.
- Red Flag: asimismo, es común oír hablar de las red flags o "banderitas rojas", que son señales de advertencia sobre comportamientos tóxicos en una persona.
- Ghostear: el vocabulario actual también incluye términos como gostear, el cuál significa ignorar a alguien cortando toda comunicación.
- Ship: esta palabra se usa como forma de expresar el deseo de que dos personas formen una pareja.
- Flow: se asocia con tener un estilo marcado o caminar con seguridad.
- Facto: expresiones como facto son usados para validar una verdad.
- Funa: es una denuncia pública o cancelación sobre una persona, negocio u algún hecho.
Estos conceptos forman parte de un código que busca marcar territorio y ofrecer privacidad y seguridad frente a los adultos.
Sin embargo, la evolución continúa con la Generación Alfa, jóvenes nacidos a partir de 2010, quienes han viralizado términos como six seven o 6-7, mismo que fue considerada como la Palabra del Año 2025.
En este caso, la palabra no tiene un significado fijo; puede expresar indiferencia ambigüedad o usarse como una respuesta aleatoria para frustrar a los mayores.
Además, suele acompañarse de un gesto con las palmas hacia arriba moviéndose alternadamente, evolucionando no solo en una palabra o número, sino en un gesto en el que verbalizar ya no es necesario.
En conclusión, este lenguaje veloz y críptico permite a los nativos digitales crear un mundo propio. Para los jóvenes, estas palabras son herramientas de identidad, aunque para los adultos sigan siendo un misterio difícil de descifrar.
TEHV