ESPECIAL. - Juttima Chinnasri es una mujer que vive en Sídney, Australia y quien pasó por una enfermedad que le cambió la vida para siempre. La joven de 30 años se ha dado a conocer gracias a que, a través de sus redes sociales, especialmente Instagram, comparte cómo es su vida después de que tuvieran que amputarle los pies y los dedos de las manos.
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La conmovedora historia de Juttima comenzó en octubre del 2018 cuando se encontraba en su trabajo y comenzó a sentirse mal, al principio pensó que se trataba de una gripe debido a los síntomas que presentó como debilidad y fiebre de 39 grados, además de náuseas que asoció con el cansancio.
A pesar de sentirse mal, no acudió al doctor algo que no debió de hacer, ya que al día siguiente se percató que tenía manchas moradas en su rostro, razón por la que acudió de emergencia al hospital donde fue internada y tuvo que recibir ayuda para respirar.
Durante una semana estuvo en el hospital y se percató que sus pies y los dedos de sus manos comenzaron a ponerse negros, al hacerle estudios se percataron que lo que tenía era una intoxicación sanguínea provocada por sepsis.
Debido a esto, la joven tuvo que someterse a una cirugía para amputarle las partes que tenían esta coloración. Tras tres meses en el hospital, Juttima Chinnasri regresó a su casa donde tuvo que aprender a hacer sus actividades cotidianas ahora con una prótesis para sus pies.
RC
ESPECIAL. - Juttima Chinnasri es una mujer que vive en Sídney, Australia y quien pasó por una enfermedad que le cambió la vida para siempre. La joven de 30 años se ha dado a conocer gracias a que, a través de sus redes sociales, especialmente Instagram, comparte cómo es su vida después de que tuvieran que amputarle los pies y los dedos de las manos.
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A pesar de sentirse mal, no acudió al doctor algo que no debió de hacer, ya que al día siguiente se percató que tenía manchas moradas en su rostro, razón por la que acudió de emergencia al hospital donde fue internada y tuvo que recibir ayuda para respirar.
Durante una semana estuvo en el hospital y se percató que sus pies y los dedos de sus manos comenzaron a ponerse negros, al hacerle estudios se percataron que lo que tenía era una intoxicación sanguínea provocada por sepsis.
Debido a esto, la joven tuvo que someterse a una cirugía para amputarle las partes que tenían esta coloración. Tras tres meses en el hospital, Juttima Chinnasri regresó a su casa donde tuvo que aprender a hacer sus actividades cotidianas ahora con una prótesis para sus pies.
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