El desarrollo de lentes de contacto inteligentes dio un paso hacia la resolución de uno de sus principales obstáculos técnicos.
Distintas empresas del sector trabajaron en sistemas de alimentación energética para dispositivos que operan sobre el ojo humano.
Las lentes de contacto inteligentes avanzan hacia una etapa que busca eliminar uno de los problemas que frena su desarrollo: el suministro de energía.
Empresas como XPANCEO e ITEN desarrollan sistemas capaces de alimentar dispositivos que funcionan sobre el ojo humano y que integran herramientas como realidad aumentada.
La realidad aumentada permite que un dispositivo interactúe con objetos del entorno y muestre información sobre ellos.
Un usuario puede mirar un monumento y recibir en las lentes datos históricos o información de identificación; sin embargo, a diferencia de gafas o cascos de realidad virtual, las lentes inteligentes requieren sistemas de tamaño submilimétrico que operen de forma segura sobre el ojo.
Estas condiciones obligan a limitar grosor, masa, calor y materiales. Además, exigen sistemas energéticos capaces de sostener distintas funciones.
Algunas tareas, como conectividad inalámbrica o biodetección, utilizan energía obtenida del parpadeo, diferencias térmicas, líquido lagrimal o células solares integradas.
No obstante, funciones como la proyección de imágenes necesitan potencia constante a nivel de milivatios.
Especialistas señalan que alimentar una lente inteligente representa un reto mayor que energizar dispositivos implantables como marcapasos.
Estos equipos médicos utilizan baterías de litio dentro de estructuras selladas de titanio, mientras una lente de contacto no dispone de espacio para protección rígida.
Las baterías tradicionales representan riesgos para el ojo humano debido a fugas, expansión, sobrecalentamiento o liberación de hidrógeno.
Frente a ello, la empresa XPANCEO y la compañía ITEN desarrollan lentes inteligentes con microbaterías de estado sólido.
El equipo de investigación y desarrollo fabricó un prototipo que integra esta tecnología.
Según las empresas, las baterías de estado sólido no presentan fugas ni explosiones y, en caso de avería, dejan de suministrar energía.
El proyecto busca resolver el almacenamiento energético en espacios ultrafinos para permitir el uso seguro de lentes inteligentes sobre el ojo humano.
SORG