La NASA presentó su nuevo telescopio espacial Roman Space Telescope, diseñado para explorar amplias zonas del universo en busca de exoplanetas y respuestas sobre materia y energía oscuras.
El director de la NASA, Jared Isaacman, informó desde el Centro Goddard que el proyecto requirió más de una década de trabajo y millones de horas de desarrollo.
Añadió que el programa avanzó antes del calendario previsto y por debajo del presupuesto inicial.
Tecnología de vanguardia y legado astronómico
El telescopio, de más de 12 metros de altura, viajará a Florida para su lanzamiento a principios de septiembre a bordo de un cohete de SpaceX.
El observatorio recibe su nombre en honor a Nancy Grace Roman, conocida como la madre del Hubble.
Formará parte del grupo de grandes observatorios espaciales junto con Hubble y el James Webb Space Telescope.
Roman posee un campo de visión más de 100 veces superior al de Hubble y operará a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra.
Puede mapear hasta 200 veces más cielo en una sola imagen y realizar en un año tareas que a Hubble le tomarían milenios.
El futuro de la recolección de datos espaciales
Mark Melton, ingeniero de sistemas, indicó que Roman enviará 11 terabytes de datos por día. Durante su primer año entregará más información que la acumulada por Hubble en toda su vida operativa.
La NASA espera descubrir decenas de miles de exoplanetas y miles de supernovas. Además, estudiará materia oscura, energía oscura y la estructura a gran escala del cosmos para comprender mejor su evolución.
LV