Durante esta semana varios medios de comunicación de todo el mundo se han hecho eco de la iniciativa de la localidad china de Chengdu, que pretende iluminar sus calles a partir de 2020 con ayuda de una "luna artificial", ocho veces más brillante que nuestro satélite natural.
El proyecto, dirigido por el Chengdu Aerospace Science and Technology Microelectronics System Research Institute, se inspira en la idea de un artista francés, que en su día imaginó cómo sería colgar sobre la Tierra una hilera de espejos que reflejaran la luz del Sol, para iluminar la ciudad de París.