MONTERREY.- Los clásicos nunca pasan de moda, eso quedó comprobado con el trabajo del Ballet de Monterrey en "Peter Pan", que se presentó en el Showcenter Complex.
Dividido en dos actos, el espectáculo dirigido por Luis Serrano dio inicio en punto de las 20:00 horas, ante el aplauso de los presentes.
La producción narra la historia del niño que nunca crece, la cual ha perdurado en el gusto del público por muchos años.
El primer acto comienza con una presentación de la familia Darling. Pudimos conocer a John, Michael y a Wendy, así como a sus padres, su nana y hasta su inseparable perrito, quienes desde el primer minuto mostraron sus mejores pasos.
Enseguida llegó el turno de Luciano Perotto, quien da vida a Peter Pan, quien se adueñó del lugar en su búsqueda de la sombra que piensa que perdió, momento en que se da su primer encuentro con Wendy, interpretada por Olivia Quintana, y con quien hace una excelente mancuerna.
Ante la mirada de todos, Peter y Wendy se elevan por los cielos para llegar a El País de Nunca Jamás, un lugar donde los niños no crecen; a escena entran los llamados Niños Perdidos.
La coreografía de Septime Webre es excepcional y se luce gracias al desempeño de todos los miembros del elenco, el cual incluía también a muchos niños.
De repente en escena aparecen los piratas, liderados por el Capitán Garfio. Asimismo, se puede ver a Tigrilla, interpretada por la regiomontana Deborah Rodríguez, y a las doncellas indias, quienes son capturadas por los piratas y posteriormente salvadas por Peter Pan, por lo que Garfio jura venganza.
Cerca de las 21:10 horas dio inicio el segundo acto, en el que Quintana dio cátedra de su arte con un solo en el escenario.
Ante la sorpresa de todos Wendy, John, Michael y los Niños Perdidos son capturados por los piratas, por lo que Peter tendrá que entrar en acción nuevamente.
Risas, buena música e increíbles escenarios, los cuales incluían la casa de la familia Darling, Nunca Jamás y el barco del Capitán Garfio, con cañón incluido, fueron parte de la producción de primer nivel que ofrecieron.
Un momento destacado se vivió cuando los piratas bailaron a bordo del barco junto a su capitán.
El momento cumbre de la noche se da en el segundo acto, con el duelo de espadas entre Peter Pan y el Capitán Garfio, del cual, entre vuelos e increíbles y volteretas en el aire acaba ganando el primero.
Sin duda, la parte final está llena de melancolía pues Wendy se da cuenta de que ella y sus hermanos no pueden permanecer como niños por siempre y deben regresar a casa, por lo que no duda en compartir un último baile con Peter Pan y despedirse de los Niños Perdidos.
Coordinación, energía, porte y sublime baile fue lo que ofreció el Ballet de Monterrey con esta pieza.