Como cada Viernes Santo, en miles de iglesias católicas se lleva a cabo el tradicional Viacrucis en el que se recorren 14 estaciones para recordar el camino de Jesús desde su condena, hasta su crucifixión, muerte y resurrección.
Durante este camino, en cada estación se realiza una oración y meditación. Además, se lee un fragmento del Evangelio según San Mateo, mismo que relata el camino de Jesús hacia la cruz.
Aunque hay diversas maneras de hacerlo, aquí te dejamos la siguiente:
Primera Estación: Jesús es condenado a muerte
En esta estación se reza lo siguiente:
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Evangelio según San Mateo 27, 22-23.26:
Díceles Pilato: «Y ¿Qué voy a hacer con Jesús, el llamado el Cristo?» Dicen todos: «¡Sea crucificado! «Pero ¿Qué mal ha hecho?» preguntó Pilato. Más ellos seguían gritando con más fuerza: «Sea crucificado». «…Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarle, se lo entrego para que fuera crucificado.
Tras un poco de meditación, se reza el Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Segunda Estación: Jesús carga con la Cruz
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Evangelio según San Mateo 27, 27-31:
Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Le desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura; y , trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!», y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza. Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificarle.
Meditación. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Señor ten piedad de nosotros, ten piedad de nuestros pecados.
Tercera Estación: Jesús cae por primera vez
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Libro del profeta Isaías 53, 4-6:
¡Y de hecho cargó con nuestros males y soportó todas nuestras dolencias! Nosotros le tuvimos por azotado, herido por Dios y humillado. Más fue herido por nuestras faltas, molido por nuestras culpas. Soportó el castigo que nos regenera, y fuimos curados con sus heridas. Todos errábamos como ovejas, cada uno marchaba por su camino, y Yahvé descargó sobre él la culpa de todos nosotros.
Meditación. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Señor ten piedad de nosotros, ten piedad de nuestros pecados.
Cuarta Estación: Jesús encuentra a María, su Santísima Madre
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Evangelio según San Lucas 2, 34-35.51:
Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y como signo de contradicción. ¡Y a ti misma una espada te atravesará el alma! a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.»…Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.
Meditación. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Señor ten piedad de nosotros, ten piedad de nuestros pecados.
Quinta Estación: Simón ayuda a llevar la Cruz de Jesús
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Evangelio según San Mateo 27, 32; 16, 24:
«Al salir, encontraron a un hombre de Cirene llamado Simón, y le obligaron a llevar su cruz.» «Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.»
Meditación. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Señor ten piedad de nosotros, ten piedad de nuestros pecados.
Sexta Estación: La Verónica enjuga el rostro de Jesús
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Libro del profeta Isaías 53, 2-3:
"Creció ante él como un retoño, como raíz en tierra reseca. No tenia apariencia ni presencia; (le vimos) y carecía de aspecto que pudiésemos estimar".
Meditación. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Señor ten piedad de nosotros, ten piedad de nuestros pecados.
Séptima Estación: Jesús cae por segunda vez
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Libro de las Lamentaciones 3, 1-2.9.16:
"Soy el hombre que ha visto la aflicción bajo el látigo de su furor. Me ha llevado y me ha hecho caminar en tinieblas y sin luz. Ha cercado mi camino con sillares, ha torcido mis senderos. Ha quebrado mis dientes con guijarros, me ha revolcado en la ceniza".
Meditación. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Señor ten piedad de nosotros, ten piedad de nuestros pecados.
Octava Estación: Jesús consuela a las hijas de Jerusalén
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Evangelio según San Lucas 23, 28-31:
"Jesús se volvió a ellas y les dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos. Porqué llegarán días en que se dirá:¡Dichosas las estériles, las entrañas que no engendraron y los pechos que no criaron!. Entonces se pondrán a decir a los montes: ¡Caed sobre nosotros! Y a las colinas: ¡Sepultadnos! Porque si en el leño verde hacen esto, en el seco ¿Qué se hará?".
Meditación. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Señor ten piedad de nosotros, ten piedad de nuestros pecados.
Novena Estación: Jesús cae por tercera vez
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Libro de las Lamentaciones 3, 27-32:
"Bueno es para el hombre soportar el yugo desde su mocedad. Que se esté solo y silencioso, cuando el Señor se lo impone; que humille su boca en el polvo: quizá así quede esperanza; que ponga la mejilla a quien lo hiere, que se harte de oprobios. Porque no desecha para siempre a los humanos el Señor; después de afligir se apiada según su inmenso amor.."
Meditación. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Señor ten piedad de nosotros, ten piedad de nuestros pecados!.
Décima Estación: Jesús es despojado de sus vestiduras
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Lectura del Evangelio según San Mateo 27, 33 -36:
Llegados a un lugar llamado Gólgota, esto es, «Calvario», le dieron a beber vino mezclado con hiel; pero él después de probarlo, no quiso beberlo. Una vez que le crucificaron, se repartieron sus vestidos, echando a suertes. Y se quedaron sentados allí para custodiarle.
Meditación. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Señor ten piedad de nosotros, ten piedad de nuestros pecados.
Undécima Estación: Jesús es clavado en la Cruz
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Evangelio según San Mateo 27, 37-38:
«Sobre su cabeza pusieron, por escrito, la causa de su condena: «Este es Jesús, el rey de los judíos». Y al mimo tiempo que a él crucifican a dos salteadores, uno a la derecha y otro a la izquierda.»
Meditación. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Señor ten piedad de nosotros, ten piedad de nuestros pecados.
Duodécima Estación: Jesús muere en la Cruz
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Evangelio según San Mateo 27, 45-50:
«Desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. Y alrededor de la hora nona clamó Jesús con fuerte voz: «¡Elí, Elí! ¿lemá sabactaní?», esto es: «Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?. Al oírlo algunos de los que estaban allí decían: A Elías llama éste». Y enseguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber. Pero los otros dijeron: «Deja, vamos a ver si viene Elías a salvarle». Pero Jesús. dando de nuevo un fuerte grito, exhaló el espíritu.»
Meditación. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Señor ten piedad de nosotros, ten piedad de nuestros pecados.
Decimotercera Estación: Jesús en brazos de su Madre
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Evangelio según San Juan 19, 25:
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena
Meditación. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Señor ten piedad de nosotros, ten piedad de nuestros pecados.
Decimocuarta Estación: Jesús es sepultado
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Evangelio según San Mateo 27, 59-61:
José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia y lo puso en un sepulcro nuevo que había hecho excavar en la roca; luego, hizo rodar una gran piedra hasta la entrada del sepulcro y se fue.
Meditación. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Señor ten piedad de nosotros, ten piedad de nuestros pecados.